6 may 2008

El Tetris: Metáfora de algo...

El otro día cuando volvía del centro de la ciudad de Montevideo, me dispuse a contener con mis manos al aparatito que más de una vez me salvo del aburrimiento, mi celular. Y en eso me puse a jugar, tenía dos opciones: por un lado el arkanoid, y por el otro el tetris. Y fue ahí que mi cerebro comenzó a carburar como lo venía haciendo antes.

Ahora, ¿metáfora de qué? Simplemente de la vida, de todo. Es tan sencillo como ponérselo a jugar e ir separando cada parte del juego.
Uno empieza vacío, sin nada, sin ladrillitos a nivel del suelo. Entonces empieza a caer el primero y uno lo tiene que colocar de forma estratégica de modo tal que el ladrillo siguiente forme parte de dicha estrategia.
Si bien es cierto que hay un grado de "previsión del futuro" que el Tetris tiene de ventaja con respecto a lo otro, no importa mucho. ¿Por qué? Pues bien, más a delante lo descifraré.

Como venía diciendo, uno empieza con nada y va colocando los ladrillitos... también es de esperar que queden agujeros, ya que nadie (ni yo) ha logrado hacer una "masa" uniforme de ladrillos tétricianos, ¿pero que pasa? por más mal que vaya uno en el juego, y aún así siga con una estrategia ordenada, el ladrillo siempre llega.

Más tarde o temprano llega, solo hay que tener esperanza... y un poco de suerte también. Y entonces la cuestión se torna más llevadera hasta que, como es lógico, se vuelve a la misma situación. Ya sea por errores de uno o falta de "ojete", se vuelve a la parte fastidiosa y estresante de tener un cúmulo de ladrillos demasiado cerca de la entrada de los mismos. Pero ahí la cosa es más difícil, porque uno viene con la seguidilla de estrés del problema anterior, entonces como que a uno no le da para pensar, entonces le quedan dos salidas; La primera es la más difícil de conseguir, que es quedarse y lucharla hasta el final. En este caso uno puede perder o salir adelante, pero sin duda alguna es la más noble y moral que hay; La segunda es el suicidio que consiste básicamente en apretar el botón que diga "Bajo a gran velocidad los ladrillos" y hacer con todos de forma que el ladrillo que venga te importe tres carajos y te cagues en las leyes del juego, y al final te aparezca el tan ansiado cartel que diga "Game Over".

Es increíble lo que los juegos electrónicos pueden hacer, o no? ¿quién iba a pensar que de una cosa tan simple como el tetris, se desprendería una reflexión tan reflexiva y reflejante de la vida? Y no solo eso, sino que además se los hago llegar sin accionar ninguna neurona, y gratis!. Que lo tiró, he salido de la oscuridad ( por no decir depresión, pero que da más hazañoso así) y he vuelto con todo!

No más temas personales aquí! Nunca más! Si total a ustedes, ni a mi nos importan esas cosas. Estamos acá para pasar un buen rato, reírse de uno (de mi ( pero no lo hagan en exceso porque los mato...(quedan secuelas, no le puedo hacer nada)), de las cosas insólitas que pasan en este paisito tan folclórico...

Y pensar que era cuestión de salir del encierro.... y como es costumbre, hasta la próxima!

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