Pero no de forma directa, no no, nada de eso, hubo que dar una vueltas para ello. En un día en que el cielo orinaba en nosotros, con un frío salado... pero salado mal, donde solo falto la presencia del viento para que sea un día digno de quedarse en cama todo el día, salí a la calle y la suerte me sonrió.

Me subí al bondi capicúa con destino a la independencia, pagué mi pasaporte a la fortuna y me senté en la segunda fila hacia la derecha (mirando hacia el fondo) del lado del pasillo. Del lado de la ventanilla estaba una señora mayor (vieja ciega mejor dicho... y un poco cajetilla).
Abrazando a mi gran compañera de viaje, mi mochila, pasé el tiempo hasta que la vieja se retiró de dicha posición para bajarse, y yo me fui a la ventanilla (más cuando el viaje es largo y esta lloviendo (lo que llovió hoy no tiene nombre, solo espero que UTE se ponga y por lo menos no suba el precio de la tarifa; si con lo que llovió no da para abastecernos, por lo menos durante 3 meses, no sé), es hermoso ver para afuera en esas ocasiones), y luego de unos minutos... lo vi.
Al principio no podía distinguirlo, no sabía si era un pañuelo descartable reducido debido a su uso, o un papel común y corriente. Pero no, no era nada de esas... Tampoco me voy a poner a jugar a "Adivinen qué era?", porque no da, sería un juego muy bobo (en caso de no serlo y un lector no lo sacase, este no sería digno de este blog (o por lo menos un gil de miga) y no me haría cargo de su inmovilidad (muerte), ok?).
Ahí estaba, esperando su destino. El me miraba, yo lo miraba, el me retrucaba con un guiño, yo lo miré otra vez y me dije: "Vos, sos mio. Te llevo yo u otro que pase por ahí.". Luego de hacer un montaje, donde hice caer el celular a propósito (a veces hay que hacer sacrificios...), lo mandé al estómago de "anexo de carga" (mochila). Y ahí perdió su cualidad de libre.
Pero no estaba en el piso, no no, no fue tan fácil, estaba escondido. Estaba entre el borde del asiento y la "pared" del vehículo. Pero estaba de una forma tal de que solo se podía divisar desde mi perspectiva (al punto tal que ni el/la que lo abandonó lo vio (si, porque lo abandonaron. Eso no se hace con el pobre billetito, no tiene la culpa se no ser como los de $1000, lo discriminan. Y uno que es bueno, le da refugio en la billetera junto con los de su misma raza)).
Más adelante estaba sentada una señora, que si bien estaba estratégicamente situada, no lo pudo ver por babearse con el guarda. Pobre vieja, una pena...jeje.
Y ta, al final, luego de tantos idas y vueltas, bajones, sueños rotos, pesadillas (por qué no también?), la suerte me paga con $200...
Maldita perra pervertida hija de una soberana puta!! Tan poco pagás por la histeria que me generas, soreta? No puedo creer lo mezquina que sos, una avara de porquería. Puta de mierda!!
Como mínimo me hubieras tirado con un Vazquez Acevedo (un 500), uzurpadora de ilusiones del demonio!!!
Ta, dejo esta maratón de improperios por acá, pero te digo que estas en deuda conmigo... y te la voy a cobrar.
Bueno, esto es lo que hoy me pasó, y lo dejo en esta especie de "cartelera virtual", que últimamente fue mutando en algo cuyo nombre podría ser "Querido Diario:...".
Hasta la próxima...
Solo un aporte extraño. Hoy, antes de salir de casa, estaba escuchando el programa radial "Vulgaria" (Lun a Vie de 12:00 hs a 15:00 hs por Océano FM), donde cada día hacen lo que se llaman "Consignas Musicales", y hoy toco como consigna, "La Suerte"... y no es joda esto que acoto... Así cualquiera llega a enloquecer, o no?

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